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viernes, 11 de mayo de 2012

La Odisea


La Odisea (en griego: Ὀδύσσεια, Ódýsseia) es un poema épico griego compuesto por 24 cantos, atribuido al poeta griego Homero. Se cree que fue escrito en el siglo VIII a. C., en los asentamientos que Grecia tenía en la costa oeste del Asia Menor (actual Turquía asiática). Según otros autores, la Odisea se completa en el siglo VII a. C. a partir de poemas que sólo describían partes de la obra actual. Fue originalmente escrita en lo que se ha llamado dialecto homérico. Narra la vuelta a casa del héroe griego Odiseo (Ulises en latín) tras la Guerra de Troya. Odiseo tarda veinte años en regresar a la isla de Ítaca, donde poseía el título de rey, período durante el cual su hijo Telémaco y su esposa Penélope han de tolerar en su palacio a los pretendientes que buscan desposarla (pues ya creían muerto a Odiseo), al mismo tiempo que consumen los bienes de la familia.
La mejor arma de Odiseo es su mētis o astucia. Gracias a su inteligencia —además de la ayuda provista por Palas Atenea, hija de Zeus Cronida— es capaz de escapar de los continuos problemas a los que ha de enfrentarse por designio de los dioses. Para esto, planea diversas artimañas, bien sean físicas —como pueden serlo disfraces— o con audaces y engañosos discursos de los que se vale para conseguir sus objetivos.
El poema es, junto a la Ilíada, uno de los primeros textos de la épica grecolatina y por tanto de la literatura occidental. Se cree que el poema original fue transmitido por vía oral durante siglos poraedos que recitaban el poema de memoria, alterándolo consciente o inconscientemente. Era transmitida en dialectos de la Antigua Grecia. Ya en el siglo IX a. C., con la reciente aparición del alfabeto, tanto la Odisea como la Ilíada pudieron ser las primeras obras en ser transcritas, aunque la mayoría de la crítica se inclina por datarlas en el siglo VIII a. C. El texto homérico más antiguo que conocemos es la versión de Aristarco de Samotracia (siglo II a. C.). El poema está escrito usando una métrica llamada hexámetro dactílico. Cada línea de la Odisea original estaba formada por seis unidades o pies, siendo cada pie dáctilo o espondeo. Los primeros cinco pies eran dáctilos y el último podía ser un espondeo o bien un troqueo. Los distintos pies van separados porcesuras o pausas.

Estructura

La obra consta de 24 cantos. Al igual que muchos poemas épicos antiguos, comienza in medias res, lo cual significa que empieza en mitad de la historia, contando los hechos anteriores a base de recuerdos o narraciones del propio Odiseo. El poema está dividido en tres partes. En laTelemaquia (cantos del I al IV) se describe la situación de Ítaca con la ausencia de su rey, el sufrimiento de Telémaco y Penélope debido a los pretendientes, y cómo el joven emprende un viaje en busca de su padre. En el regreso de Odiseo (cantos del V al XII) Odiseo llega a la corte del rey Alcínoo y narra todas sus aventuras desde que salió de Troya. Finalmente, en la venganza de Odiseo (cantos del XIII al XXIV), se describe el regreso a la isla, el reconocimiento por alguno de sus esclavos y su hijo, y cómo Odiseo se venga de los pretendientes matándolos a todos. Tras aquello, Odiseo es reconocido por su esposa Penélope y recupera su reino. Por último, se firma la paz entre todos los itacenses.

Canto I

Concilio de los dioses. Exhortación de Atenea a Telémaco. Homero comienza la Odisea invocando a la Musa para que cuente lo sucedido a Odiseo después de destruir Troya. En una asamblea de los dioses griegos, Atenea aboga por la vuelta del héroe a su hogar, quien lleva muchos años en la isla de la ninfa Calipso. La misma Atenea, tomando la figura de Mentor, rey de los Tafios, aconseja a Telémaco que viaje en busca de noticias de su padre.

Canto II

Telémaco reúne en asamblea al pueblo de Ítaca. El palacio de Odiseo se encuentra invadido por decenas de pretendientes que buscan la mano de su mujer Penélope, creyendo que aquél ha muerto. Gracias a la ayuda de Atenea, aparecida ahora en forma de Mentor, el joven convoca una asamblea en el ágora para expulsar a los soberbios pretendientes de su hogar. Finalmente, Telémaco consigue una nave y emprende viaje a Pilos en busca de noticias sobre su padre.

Canto III

Telémaco viaja a Pilos para informarse sobre su padre. La siguiente mañana, Telémaco y Mentor llegan a Pilos e invitados por Néstor, participan en una hecatombe para Poseidón. El rey Néstor les relata el regreso de otros héroes desde Troya y la muerte de Agamenón, pero no tiene información específica de Odiseo. Les sugiere que vayan a Esparta a hablar con Menelao, quien acaba de regresar de largos viajes. Atenea se desaparece milagrosamente. Impresionado que un joven esté escoltado por una diosa, Néstor arregla que su hijo Pisístrato acompañe a Telémaco a Esparta.

Canto IV

Telémaco viaja a Esparta para informarse sobre su padre. Continúa el viaje hasta Esparta, donde le reciben Menelao y Helena. Éste le cuenta acerca de su conversación con Proteo, quien le informó acerca de la suerte que había corrido Odiseo, encontrándose éste en una isla retenido por Calipso. Mientras tanto, los pretendientes sabiendo del viaje del joven, le preparan una emboscada a su regreso.

Canto V

Odiseo llega a Esqueria de los feacios. En una nueva asamblea de los dioses, Zeus toma la decisión de mandar al mensajero Hermes a la isla de Calipso para que ésta deje marchar a Odiseo. La ninfa le promete la inmortalidad si se queda, pero el héroe prefiere salir de la isla. Tarda cuatro días en construir una balsa y emprende el viaje al quinto día, pero es hundido por Poseidón, enfadado con Odiseo desde que el griego cegó a su hijo Polifemo. Odiseo es ayudado por la nereida Ino, quien le da una manta con la que debe de taparse el pecho y nadar hasta la isla de los feacios.

Canto VI

Odiseo y Nausícaa. Atenea visita, en un sueño, a la princesa Nausícaa, hija de Alcínoo, rey deEsqueria y la urge a tener sus responsabilidades como mujer en edad de casarse. Al despertar, Nausícaa pide a su padre un carro con mulas para ir a lavar ropa al río. Mientras ella y sus esclavas descansaban y otras jugaban a la pelota, Odiseo se despertó, las vio y pidió ayuda a la princesa. Nausícaa, impresionada por su forma de hablar, acoge al héroe y le brinda alimentos, le dice que la siga hacia la casa del rey y le indica cómo pedirle a su madre, la reina, hospitalidad. Le señala un bosque consagrado a Atenea a las afueras de la ciudad donde puede descansar. Odiseo aprovecha la ocasión para implorar a la diosa que lo reciban y lo ayuden a llegar su isla patria.

Canto VII

Odiseo en el palacio de Alcínoo. Odiseo es recibido en el palacio por Alcínoo, rey de los feacios (fue guiado hasta allá por Atenea), y le invita al banquete que se va a celebrar. Odiseo cuenta todo lo acaecido hasta ese momento, con lo que el rey queda impresionado. Éste le ofrece la mano de su hija, mas Odiseo no acepta, por lo que el rey cambia su ofrecimiento por ayudarlo a llegar a su isla.

Canto VIII

Odiseo agasajado por los feacios. Se celebra una fiesta en el palacio en honor del huésped, que aún no se ha presentado. Tras una competición de atletismo, en la que Odiseo asombra al público con un gran lanzamiento de disco, comienza el banquete. El aedo Demódoco ameniza la comida con un canto sobre la guerra de Troya. Al hablar del episodio del caballo de Troya, Odiseo rompe a llorar, y el rey manda al aedo que deje de cantar, y pregunta al huésped sobre su verdadera identidad.

Canto IX

Odiseo cuenta sus aventuras: los cicones, los lotófagos, los cíclopes. Odiseo se presenta, y comienza a relatar su historia desde que salió de Troya. Primero destruyeron la ciudad de Ísmaro (donde estaban los cicones), donde perdió a bastantes compañeros. Más tarde llegaron a la isla de los lotófagos. Allí, tres compañeros comieron el loto, y perdieron el deseo de regresar, por lo que hubo de llevárselos a la fuerza. Posteriormente, llegaron a la isla de los cíclopes. En una caverna se encontraron con Polifemo, hijo de Poseidón, que se comió a varios de sus compañeros. Estaban atrapados en la cueva, pues estaba cerrada con una enorme piedra que les impedía salir. Odiseo, con su astucia, emborrachó con vino a Polifemo y mandó afilar un palo con el que cegaron al cíclope mientras éste dormía. Consiguieron escapar ocultándose bajo pieles de oveja.

Canto X

La isla de Eolo. El palacio de Circe la hechicera. Odiseo sigue narrando cómo viajaron hasta la isla de Eolo, que trató de ayudarles a viajar hasta Ítaca. Eolo entregó a Odiseo una bolsa de piel que contenía los vientos del oeste. Al acercarse a Ítaca, sus hombres decidieron ver lo que había en la bolsa, dejando salir a todos los vientos y creando una tormenta que hizo desaparecer la esperanza del regreso al hogar. Tras seis días de navegación, llegaron a la isla de los Lestrigones, gigantes caníbales que devoraron a casi todos los compañeros de Odiseo. Huyendo de allí llegaron a la isla de Circe, quien dijo al héroe que para regresar a su casa, antes tendrá que pasar por el país de los muertos. Igual que Calipso, Circe se había enamorado de Odiseo. Pero ninguna de las dos se vio correspondida.

Canto XI

Descenso a los infiernos. Tras llegar al país de los Cimerios y realizar el sacrificio de varias ovejas, Odiseo visita la morada de Hades para consultar con el adivino Tiresias, quien le profetizó un difícil regreso a Ítaca. A su encuentro salieron todos los espectros, que quisieron beber la sangre de los animales sacrificados. Odiseo se la dio en primer lugar a Tiresias, luego a su madre Anticlea y también bebieron la sangre varias mujeres destacadas y algunos combatientes que habían muerto durante la guerra de Troya.

Canto XII


Ulises y las sirenas en un cuadro deHerbert James Draper.
Las sirenas. Escila y Caribdis. La Isla de Helios. Ogigia. De nuevo en ruta, lograron escapar de lasSirenas, cuyo canto hacía enloquecer a quien las oyera. Para ello, siguiendo los consejos de Circe, Odiseo ordenó a sus hombres taparse los oídos con cera exceptuándolo a él y manda ser atado al mástil. Escaparon también de las peligrosas Caribdis y Escila. Consiguieron llegar a Trinacria (nombre griego deSicilia), la isla del Sol. Pese a las advertencias de no tocar el ganado de Helios, los compañeros sacrificaron varias reses, lo que provocó la cólera del dios. Al hacerse de nuevo a la mar, Zeus lanzó un rayo que destruyó y hundió la nave, sobreviviendo únicamente Odiseo. Finalmente, arribó a la isla de Calipso (lugar donde se encuentra al principio de la historia).

Canto XIII

Los feacios despiden a Odiseo. Llegada a Ítaca. Cuando el héroe termina de contar su viaje, el rey ordena su regreso a su hogar. Acompañado por navegantes feacios, llega a Ítaca. Atenea le disfraza de vagabundo para evitar ser reconocido. Por consejo de la diosa, va a pedir ayuda a su porquerizo, Eumeo.

Canto XIV

Odiseo en la majada de Eumeo. Odiseo no revela su verdadera identidad a Eumeo, quien le recibe con comida y manta. Se encuentra con la diosa Atenea, y juntos preparan la venganza contra los pretendientes.

Canto XV

Telémaco regresa a Ítaca. Atenea aconseja al joven Telémaco salir de Esparta y regresar a su hogar. Mientras tanto, Eumeo relata su vida y sus orígenes al mendigo, y de cómo llegó al servicio de Odiseo.

Canto XVI

Telémaco reconoce a Odiseo. Gracias a la ayuda de la diosa, el joven consigue eludir la trampa que los pretendientes le habían preparado a la entrada de la isla. Una vez en tierra, se dirige por consejo de la diosa a la casa de Eumeo, donde conoce al supuesto mendigo. Cuando Eumeo marcha a casa de Penélope a darle la noticia del regreso de su hijo, Odiseo revela su identidad a Telémaco, asegurándole que en verdad es su padre, a quien no ve desde hace veinte años. Tras un fuerte abrazo, planean la venganza, con la ayuda de Zeus y Atenea.

Canto XVII

Odiseo mendiga entre los pretendientes. Al día siguiente, Odiseo, de nuevo como mendigo, se dirige a su palacio. Sólo es reconocido por su perro Argos que, ya viejo, fallece frente a su amo. Al pedir comida a los pretendientes, es humillado e incluso golpeado por éstos.

Canto XVIII

Los pretendientes vejan a Odiseo. Aparece un mendigo real, llamado Iro, quien solía pasarse por el palacio. Éste, riéndose de Odiseo, le reta a una pelea. Los pretendientes aceptan que el ganador se junte a comer con ellos. Le dan 2 trozos de pan a Odiseo, que, tras quitarse su manta y dejar ver sus músculos, gana fácilmente al mendigo. A pesar de la victoria, ha de seguir soportando las vejaciones de los orgullosos pretendientes.

Canto XIX

La esclava Euriclea reconoce a Odiseo. Odiseo, ocultando su verdadera identidad, mantiene una larga conversación con Penélope, quien ordena a su criada Euriclea que le bañe. Ésta, que fue nodriza del héroe cuando era niño, reconoce una cicatriz que a Odiseo, en su juventud, le hizo un jabalí cuando se encontraba cazando en el monte Parnaso. La esclava, pues, reconoce a su amo, que le hace guardar silencio para no hacer fracasar los planes de venganza.

Canto XX

La última cena de los pretendientes. Al día siguiente, Odiseo pide una señal, y Zeus lanza un trueno en medio del cielo azul. Este gesto es entendido por uno de sus sirvientes como una señal de victoria contra los pretendientes. Odiseo aprovecha para ver quién es fiel al desaparecido rey, y librarse así de la venganza. Un profeta, amigo de Telémaco, advierte a los pretendientes que pronto los muros se mancharán de su sangre. A pesar de que algunos de ellos creen en la profecía y huyen, la gran mayoría de ellos se ríe de la adivinación.

Canto XXI

El certamen del arco. Aparece Penélope con un arco que Odiseo dejó en casa a su marcha a Troya. Promete a los pretendientes que se casará con aquel que consiga hacer pasar la flecha por los ojos de doce hachas alineadas. Uno tras otro, los pretendientes lo intentan, pero ni siquiera son capaces de tensar el arco. Odiseo pide participar en la prueba, ante la negativa de los demás. Tras la insistencia de Telémaco, le es permitido intentarlo. Con suma facilidad, Odiseo tensa el arco y consigue hacer pasar la flecha por los ojos de las hachas, ante el asombro de los presentes. A la señal de su padre, Telémaco se arma, preparándose para la lucha final.

Canto XXII

La venganza. Antinoo, jefe de los pretendientes, se encuentra bebiendo cuando Odiseo le atraviesa la garganta con una lanza, dándole muerte. Ante las quejas de los demás, Odiseo responde con amenazadoras palabras, y los pretendientes temen por sus vidas. Se inicia la feroz lucha, con los numerosos pretendientes por un lado y Odiseo, su hijo y sus dos fieles criados por otro. Melantio, infiel cabrero de Odiseo, consigue armas, pero gracias a la ayuda de Atenea, todos aquellos que traicionaron a Odiseo van muriendo uno por uno. Los esclavos son colgados del cuello en el patio del palacio, mientras que Melantio es cortado en pedazos para que se lo coman los perros. Odiseo manda a Euriclea que haga fuego y limpie el patio con azufre. La esclava avisa a las mujeres que fueron fieles al héroe, que abrazan a su amo.

Canto XXIII

Penélope reconoce a Odiseo.Después de que Odiseo matase a los pretendientes que se hospedaban en su casa, Odiseo manda a los presentes que vistan sus mejores trajes y bailen, para que los vecinos no sospechen de lo ocurrido. Con la ayuda de Euriclea, el héroe se presenta a Penélope, pero ella no le reconoce ya que ella estaba convencida de que él estaba muerto y el aspecto que tenía en ese momento no era el mismo que cuando se marchó a la guerra. Entonces, Odiseo describe el lecho conyugal del matrimonio, y cómo lo hizo él mismo de un olivo. Penélope, convencida ya, abraza a su esposo, que le narra sus aventuras, como por ejemplo el enfrentamiento que tuvo con Polifemo, el monstruo de Escila, cuando Circe convirtió en animales a todos sus marineros y así sucesivamente. Finalmente le cuenta que aún tendrá que hacer otro viaje, antes de terminar su vida en una tranquila vejez.

Canto XXIV

El pacto. Las almas de los muertos viajan al Hades, donde cuentan lo ocurrido a Agamenón y Aquiles, compañeros del héroe en la expedición de los aqueos a Troya. Odiseo marcha a casa de su padre, Laertes, que se encuentra trabajando en la huerta. El hombre se encuentra envejecido y apenado por la larga ausencia de su hijo. Para ser reconocido, Odiseo le muestra la cicatriz y recuerda los árboles que en su infancia le regaló su padre. Mientras, los familiares de los pretendientes se juntan en asamblea, y piden venganza por la muerte de los suyos. Odiseo, su hijo y su padre, que se encuentran en la casa de éste, aceptan el reto, y da comienzo la lucha. Laertes dispara una lanza que mata al padre de Antinoo. Pero en ese momento cesa la lucha. Interviene la diosa Atenea, que anima a los itacenses a llegar a un pacto, para que juntos vivan en paz durante los años venideros.

Impacto cultural de la Odisea

La repercusión de la Odisea en la cultura occidental se puede ver en las numerosas adaptaciones y versiones que su argumento ha tenido enprosa, verso, teatro, cine, televisión e historieta. Además, ha legado al idioma español los términos odisea y mentor (y términos similares en otros idiomas occidentales).
Literatura
  • La novela Ulises, del irlandés James Joyce, rinde tributo al antiguo poema homérico con un ligero matiz irónico, ya que narra los hechos cotidianos que ocurren en un solo día en la vida de su protagonista.
  • La novela Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal, es una reescritura del recorrido de Ulises, encarnado por un intelectual y poeta que desanda una Buenos Aires mítica plagada de simbologías y alusiones universales.
Cine y televisión
  • L'Île de Calypso: Ulysse et le géant Polyphème (1905), película dirigida por George Melies.
  • Ulises (1954). Se trata de una película dirigida por Mario Camerini. Según se afirma en los títulos de crédito, los exteriores están rodados en los lugares que se suponía entonces que eran los correspondientes a los nombrados por Homero.
  • El anime franco-japonés Ulises 31 es una adaptación libre de la Odisea ubicando la historia en el Siglo XXXI.
Teatro
  • La Odisea. Els Joglars. La compañía dirigida por Albert Boadella hizo su particular versión del clásico que nos ocupa. Fue estrenada el 14 de septiembre de 1979 en el Auditorio de Palma de Mallorca, y representada hasta el 30 de marzo de 1980.


























viernes, 4 de mayo de 2012

domingo, 29 de abril de 2012

5 MAYO 1862



La Batalla de Puebla tuvo lugar en 5 de mayo de 1862 en las cercanías de la ciudad de Puebla, en el ataque francés y la defensa mexicana de los Fuertes de Loreto y Guadalupe, durante la Segunda Intervención Francesa en México. Fue un importante suceso para México ya que un ejército considerado como inferior logró vencer a uno de los ejércitos más experimentados y respetados de la época. Con esta victoria los mexicanos que estaban en contra de la intervención francesa se llenaron de orgullo, condición que duró inclusive con la ocupación francesa. Este día se conmemora en México y también en los estados de los E.U.A donde hay una población de origen mexicano con el nombre de la fiesta del Cinco de Mayo.


Antecedentes

Debido principalmente a la cantidad de deudas, que tenían Francia, Inglaterra y España; éstas subscribieron la Convención de Londres, en la cual se comprometieron a intervenir por el uso de la fuerza en México para reclamar sus derechos como acreedores, mientras tanto el Presidente Benito Juárez declaró suspendidos los compromisos adquiridos y aplazó pagar la deuda a las naciones europeas. Tras desembarcar en Veracruz, España e Inglaterra aceptaron las explicaciones mexicanas dadas en los Tratados de La Soledad, los cuales tenían como fundamento, el respeto a la soberanía territorial, el reconocimiento de las naciones acreedoras al Estado Mexicano, la entrada al terreno de las negociaciones para llegar a acuerdos en común, que beneficiarían tanto a la República Mexicana, como a los intereses de las potencias acreedoras, y por último, se permitiría que los soldados de los tres países se establecieran en las ciudades mexicanas de Orizaba, Córdoba Veracruz y Tehuacán durante las negociaciones, debido a lo malsano del clima imperante en el puerto de Veracruz; en caso contrario, los soldados de las tres potencias se retirarían a las costas de Veracruz para así comenzar las hostilidades.
Solo los representantes de España e Inglaterra comprendieron la situación que guardaba la República Mexicana, al analizar los argumentos, decidieron negociar de manera independiente ante la autoridad mexicana, privilegiando a la nación mexicana con un triunfo diplomático, que dadas las difíciles circunstancias, permitió encauzar esfuerzos posteriormente hacia la intervención del Imperio Francés; pero ellos tenían otros planes. El primero, el pronto pago con intereses de la deuda, esto incluía un cobro exagerado por parte de la "Casa Jecker", debido a destrozos causados durante la Guerra de Reforma; dos, tener control total y absoluto de las aduanas, así como intervención directa en la política económica del país, y tres, el más común, imponer un gobierno monárquico en México, con miras a contrarrestar el creciente poderío de los Estados Unidos.
Sin embargo, un mal entendido por parte de los representantes de las tres potencias, aunado a los ambiciosos planes de la representación francesa de sus propios tratados, inicio pronto las hostilidades con el ejército de Napoleón III, dando por iniciada la Segunda Intervención Francesa en México.
Al frente del ejército francés venía el general Charles Ferdinand Latrille, Conde de Lorencez, quien partió de Veracruz en dirección a México, D.F.la ciudad de México, pasando por Tehuacán y avanzado hacia el oeste. Para contrarrestar este avance, el gobierno mexicano de Benito Juárez creó una unidad bélica conocida como Ejército de Oriente, primeramente al mando del General José López Uraga y posteriormente del general Ignacio Zaragoza, hasta entonces Ministro de Guerra y Marina y veterano de la Guerra de Intervención Estadounidense|guerra con los Estados Unidos y de la Guerra de Reforma.
El 16 de abril de 1862, el General Juan Prim, Jefe de la Fuerzas Españolas escribía a Ignacio Zaragoza, que no habiéndose puesto de acuerdo los representantes de los tres países, solo los españoles e ingleses aceptarían los términos que Benito Juárez propusiese en los Tratados de la Soledad, y se reembarcarían de regreso a casa. También puso en alerta a Zaragoza que los franceses no aceptaron esto, pues vieron fallas en este decreto, y que exigían pronto el pago, pues se veían amenazados por los prusianos y no tenían con que solventar una guerra, por lo cual comenzarían una invasión hacia la capital de la República, supuestamente para poder obtener el pago de la deuda.
Después del fracaso de los Tratados de La Soledad y el retiro de las flotas españolas e inglesas tras la escaramuza entre galos e hispanos en Córdoba, Veracruz; el ejército francés, al mando del general Charles Ferdinand Latrille, Conde de Lorencez, sale de Orizaba hacia el oeste. Había llegado envuelto en laureles de victoria, colgando de sus blasones los nombres de sus triunfos obtenidos en Solferino, Magenta, Argelia y Sebastopol, reflejaba esa actitud la insolencia y subestimación de Lorencez, al enviar al Mariscal de Francia Lannes, el siguiente mensaje: “Somos tan superiores a los mexicanos en organización, disciplina, raza, moral y refinamiento de sensibilidades, que le ruego anunciarle a Su Majestad Imperial, Napoleón III, que a partir de este momento y al mando de nuestros 6.000 valientes soldados, ya soy dueño de México”. Era un sueño absurdo el de Lorencez querer conquistar un país cinco veces más poblado que Francia, pero sostenida por la guerra civil que vivía México, y la no amenaza de Estados Unidos, pues también se encontraba en guerra civil.
A toda prisa, el gobierno mexicano encabezado por el presidente Benito Juárez ordena al general Ignacio Zaragoza la organización de una unidad bélica, la cuál se denominaría Cuerpo de Ejército de Oriente, compuesto de cerca de 10 mil hombres, escaso número para el vasto territorio que deben cubrir el Oriente de la República Mexicana. El general Ignacio Zaragoza, hasta entonces Ministro de Guerra y Marina y veterano de la guerra sostenida con los Estados Unidos y de la Guerra de Reforma toma el mando luego de la ineficiencia demostrada por el general José López Uraga como General en Jefe del Ejército de Oriente, dirigiéndose a los límites entre Veracruz y Puebla, a fin de reconocer el avance del ejército francés, que ya entraba en combate con las tenaces guerrillas Estado de Veracruz veracruzanas, las que no dejaban de acosarle. Parte de este ejército se ve diezmado en el trágico accidente de la explosión de la colecturía de San AndrésLa explosión de la colecturía de los diezmos de San Andrés en el que mueren 1322 soldados pertenecientes a la brigada de Oaxaca que fueron enviados ahí por el general Ignacio Mejía, pese a lo cual Zaragoza jura batir a los franceses. El 22 de marzo ordena el fusilamiento de Manuel Robles Pezuela, detenido en Tuxtepec junto con algunos jefes conservadores que lograron escapar de las tropas del General José María Arteaga. Acusado de "Alta Traición" al buscar alianzas con los invasores, Pezuela se niega a creer que la sentencia será ejecutada, ya que piensa que al general Arteaga no le convendría darle un mártir a los conservadores. Sin embargo, palidece y su esperanza desaparece cuando se entera que la orden no es de él, sino del general Zaragoza. Fusilado el General Robles Pezuela en un costado de la iglesia de San Andrés Chalchicomula mientras los conservadores reúnen tropas en número de 1.200 hombres cerca de Atlixco, iniciando la llamada Batalla Antidiplomática.
Por otro lado, un contingente del Ejército de Oriente de 4.000 efectivos con el general Zaragoza a la cabeza, sale de la cañada de Ixtapa para cortarle el paso a los franceses. El 28 de abril, en las Cumbres de Acultzingo tiene lugar el primer encuentro bélico formal entre el Cuerpo de Ejército de Oriente y el Ejército Expedicionario Francés. Zaragoza no pretende disputarle el paso, sino más bien foguear a sus soldados, muchos de ellos faltos de experiencia, y al mismo tiempo causarle algunas pérdidas al enemigo. Las águilas napoleónicas pierden quinientos hombres, mientras las bajas mexicanas ascienden a medio centenar, entre ellos el bravo general José María Arteaga quien, tras haber batido a una columna francesa y llegado a solo cincuenta pasos de la reserva de Lorencez, ésta hizo fuego sobre la tropa mexicana y Arteaga cae del caballo, siendo herido en la pierna derecha que más tarde le sería amputada. Cumplida la misión, el general Zaragoza retorna con sus hombres a Ixtapa. “Pelean bien los franceses...” afirma Zaragoza, “...pero los nuestros matan bien”. Sin embargo, aún tiene desconfianza sobre el desempeño real de sus tropas en un combate en campo abierto, es decir, en batalla campal; luego de su derrota el invasor se posesiona de las Cumbres de Acultzingo.

Ejército Mexicano

  • Cuerpo de Infantería.
2ª División de Infantería, al mando del General Miguel Negrete (1.200 soldados).
(Brigada del Fuerte de Loreto)
6° Batallón de la Guardia Nacional del Estado de Puebla.
1ª Compañía de la Villa de Tetela de Ocampo (30 elementos)
2ª Compañía de la Villa de Tetela de Ocampo (30 elementos)
3ª Compañía de la Villa de Tetela de Ocampo (25 elementos)
4ª Compañía de la Villa de Tetela de Ocampo (30 elementos)
5ª Compañía Única del Distrito de Zacapoaxtla (26 elementos)
6ª Compañía Única de la Municipalidad de Xochiapulco (26 elementos)
Batallón Fijo de Morelia.
Batallón Tiradores de Morelia.
1 Batería de artillería de Batalla y 1 de Montaña.
(Brigada del Fuerte de Guadalupe)
Batallón Cazadores dhjkte Morelia.
Batallón Mixto de Querétaro.
2° Batallón Activo de Puebla.
6° Batallón de Línea.
1 Batería de artillería de Batalla y 1 de Montaña.
  • 3 Brigadas Independientes de Infantería.
1ª Brigada de Infantería, al mando del General Felipe Berriozábal (1.082 soldados)
Batallón Fijo de Veracruz.
1er Batallón Ligero de Toluca.
3er Batallón Ligero de Toluca.
2ª Brigada de Infantería, al mando del General Francisco Lamadrid (1.000 soldados)
Batallón Reforma de San Luis Potosí.
Batallón Rifleros de San Luis Potosí.
Batallón de Zapadores de San Luis Potosí.
3ª Brigada de Infantería, al mando del General Porfirio Díaz (1.020 soldados)
Batallón Patria.
Batallón Morelos.
Batallón Guerrero.
1er Batallón de la Guardia Nacional de Oaxaca.
2° Batallón de la Guardia Nacional de Oaxaca.
  • Brigada de Caballería, al mando del General Antonio Álvarez (550 Jinetes).
Regimiento de Carabineros de Pachuca.
3er Cuerpo de Resguardo. (Guerrilla Solís)
Escuadrón de Lanceros de Toluca.
Escuadrón de Lanceros de Oaxaca.
Escuadrón de Exploradores de Zaragoza.
Escuadrón Trujano.
Voluntarios del Sur del Estado de Tlaxcala de los pueblos de San Pablo del Monte, San Miguel Tenancingo, San Francisco Papalotla entre otros pueblos

Ejército Francés

  • Cuerpo de Infantería. (6.048 soldados).
99° Regimiento de Línea.
2° Regimiento de Zuavos.
1° Batallón de Fusileros de Infantería de Marina.
1° Batallón de Ingenieros Coloniales.
1° Batallón de Cazadores de Vincennes.
  • Cuerpo de Caballería.
1° Cuerpo de Caballería Ligera (152 jinetes).
2° Escuadrón de Cazadores de África.

Crónica

El día 2 de mayo, el Ejército Expedicionario Francés sale de San Agustín del Palmar. Entre ellos y la capital, únicamente se encuentra la Ciudad de Puebla de los Ángeles (hoy Puebla de Zaragoza) por donde los franceses esperan pasar entre aplausos y exclamaciones de los opositores del presidente Benito Juárez, siendo este uno de los lugares más conservadores del México de mediados del siglo XIX. Sin embargo, es el presidente Benito Juárez quien ordena al general Ignacio Zaragoza detener el avance de los franceses.
El 3 de mayo por la noche, el general Ignacio Zaragoza arriba a Puebla, dejando a retaguardia de los franceses una Brigada de Caballería, a fin de hostigar al invasor. La mayoría de la población de la conservadora Puebla es partidaria de la intervención, mientras el Ejército de Oriente desfila marcialmente entre las desiertas calles de la ciudad.

El 4 de mayo, los exploradores mexicanos vuelven con noticias de que los remanentes conservadores, al mando del General 
Leonardo Márquez se disponen a socorrer a los franceses. El general Ignacio Zaragoza envía una brigada de dos mil hombres al mando del General Tomas O´Horan a Atlixco, con el fin de detener a Márquez, y se dispone a preparar la defensa de la posición, evitando así su arribo a la Ciudad de México. Organiza sus fuerzas para la defensa, contando con dos Baterías de Artillería de Batalla y dos de Montaña, cubriendo Loreto y Guadalupe con 1.200 hombres, formando a los otros 3.500 en cuatro columnas de infantería con una Batería de Batalla, y una Brigada de Caballería.El general Ignacio Zaragoza sube a lo alto del Fuerte de Guadalupe y en menos de una hora ya tiene el plan de batalla que va a seguir para la defensa de la plaza (ver tabla superior). De inmediato fortifica los reductos que se encuentran en los cerros deLoreto y Guadalupe. La guarnición cuenta tan solo con 6,700 hombres, escasamente armados. Se dice que tal fue la insolencia de los poblanos que en cierto momento Zaragoza exclamó desesperado “Qué bueno seria quemar Puebla”. Sólo lo detendría el hecho de que en "...la ciudad también hay criaturas inocentes”.[cita requerida]
El ala derecha mexicana la cubren las tropas de Oaxaca al mando de Porfirio Díaz. El sitio de honor, al centro de la línea lo ocupan Berriózabal y Lamadrid con las tropas del Estado de México y San Luis Potosí. La izquierda se apoya en los cerros de Loreto y Guadalupe, con el general Miguel Negrete a la cabeza de la Segunda División de Infantería. La artillería sobrante es colocada en los fortines y reductos dentro de la Ciudad de Puebla quedando al mando del General Santiago Tapia.
A las nueve con quince minutos de la mañana del 5 de mayo, los franceses aparecen en el horizonte, cruzando fuego con las Guerrillas de Caballería que se batían en retirada, cuyos jinetes no se repliegan hasta que la batalla francesa está formada y lista para avanzar.
La batalla se inicia a las once y cuarto de la mañana, anunciándose el inicio con un cañonazo y acompañado por los repiques de las campanas de la ciudad. El Ejército Expedicionario Francés se divide en dos columnas de ataque, la primera compuesta por aproximadamente 4000 hombres, dirigiéndose hacia los cerros de Loreto y Guadalupe, protegida por su artillería, quienes arribaron delante de la infantería. Mientras que la segunda columna compuesta del resto de la infantería queda como reserva.
El 6° Batallón de la Guardia Nacional del Estado de Puebla, confundido y generalizados erróneamente como "los zacapoaxtlas", cuando estos únicamente formaban una compañía de dicho batallón (de 26 hombres) al igual que los xochiapulquenses (26 hombres), mientras que los tetelenses conformaban el grueso del batallón (115 hombres, encontrándose entre estos los jefes y oficiales más distinguidos del cuerpo de guerra), ocupó el puesto de honor y gloria ya que fue el primer cuerpo de guerra del Ejército de Oriente en hacer frente al enemigo y el primero en rechazar su ataque. El mismo Comandante Tomás Segura relata en una sección del Parte Oficial de la batalla remitido al General Ignacio Mejía ese memorable acontecimiento:
Gran honor tengo en poder comunicar que el suscrito fue el primer individuo de este glorioso Cuerpo de Ejército de Oriente, en hacer frente al enemigo y el primero en repeler su ataque, no impulsado por otra razón, sino por el amor que á todos los buenos mexicanos nos enardece, cuando la Madre Patria se encuentra en peligro. Mientras tanto el 6º Batallón Guardia Nacional del Estado de Puebla supo corresponder á las glorias y distinciones que se le han dispensado, pués(sic) con tal bizarría y denodado patriotismo fue(sic) el primer cuerpo de guerra del mismo Ejército de Oriente en hacer frente al enemigo que profana la sagrada tierra de libertad llamada México, avanzando al grito horrísono de ¡Viva la Patria! ¡Viva la Nación Libre!¡Vivan nuestras montañas! ¡Viva Tetela! ¡Mueran los Invasores de la degradada Francia!.
El 10 de mayo de 1862, el General Ignacio Zaragoza expidió un certificado donde constata tal hazaña. Así mismo, expidió al entonces Comandante Mayor del Batallón Tomás Segura, originario de Tetela de Ocampo, un certificado constatando que él fue el primer individuo de todo el Ejército de Oriente en hacer frente al enemigo y el primero en rechazar su ataque. Estos certificados así como muchos otros documentos sobre la Guerra de Reforma y la Segunda Intervención Francesa en México están resguardados en el Archivo Histórico Particular de la Familia Molina Bonilla en la Ciudad de Tetela de Ocampo, Puebla.

El general Ignacio Zaragoza comprendió de inmediato el plan de Lorencez y dio las órdenes convenientes. Haciendo avanzar al general Felipe Berriozábal a paso veloz entre las rocas y situándolo entre la hondonada que divide Loreto y Guadalupe. Mientras que el general Antonio Álvarez, con su brigada protege la izquierda de los reductos.
La línea de batalla mexicana forma un ángulo que se extiende desde el Fuerte de Guadalupe hasta la Plaza de Román, frente a las posiciones enemigas.
Dispone en ese momento el general Lamadrid proteger el camino que conecta a la ciudad con la Garita de Amozoc, colocándose al frente de las tropas potosinas y con dos piezas de artillería de las cuáles disponía. La derecha de la línea de batalla mexicana la cierra el general Porfirio Díaz con la División de Oaxaca, auxiliado por los Escuadrones de Lanceros de Toluca y Oaxaca.
Los franceses continúan su avance, colocando sus baterías frente a Guadalupe y devuelven el fuego mexicano que nace de aquella posición.
Los "zuavos" (regimiento de infantería francesa) ascienden hacia el Fuerte de Guadalupe, perdiéndose de la vista de los fusileros mexicanos. De repente, aparecen frente al Fuerte de Guadalupe, el cual rompe fuego de fusil sobre la columna, que para en seco ante el fuego mexicano.
En ese instante, el general [Felipe Berriozábal] da la bienvenida con bayoneta a los zuavos, quienes se retiran en buen orden hasta ponerse fuera de tiro. Un momento fue suficiente para que repusieran su moral y se lanzaran de nueva cuenta intentando tomar el Fuerte de Guadalupe.
Los franceses, apoyados por el Primero y Segundo Regimiento de Infantería de Marina se abalanzan entonces sobre el resto de la línea mexicana, siendo recibidos con la bayoneta. La columna francesa es rechazada en Guadalupe y en Loreto, siendo igualmente repelidos los ataques perpetrados por parte de otras columnas francesas desplegadas en el momento.
En aquel momento, el Coronel José Rojo avisa al general Antonio Álvarez que era tiempo de que la caballería mexicana entrara en acción para alcanzar una victoria completa. Ordenando a los Carabineros de Pachuca, cargar sobre los restos de la columna, disparando sus carabinas y lanzando mandobles de sable sobre los franceses, siendo totalmente retirados de la posición.
A las dos y media de la tarde llega el primer Parte de Guerra a la capital:
Se ha roto el fuego de los dos lados y cae un fuerte aguacero.
Zaragoza
Los capitalinos respiran aliviados. ¡¡Puebla no les había abierto las puertas!! Pero Zaragoza ya no podría contar con los dos mil hombres que había enviado a Atlixco dos días antes, con los cuales el general Tomas O´Horan batió a los reaccionarios de Márquez, impidiéndoles el auxilio a los franceses.
Lorencez se dispone a dar el último asalto, organizando una columna con los "Cazadores de Vincennes" y el "Regimiento de Zuavos", dirigiéndola al Fuerte de Guadalupe, mientras pone en marcha una segunda columna de ataque compuesta de los restos de los cuerpos de batalla, excepto el 99º de Línea, el cuál queda de reserva en el campamento francés; la segunda columna ataca la derecha de la línea de batalla mexicana.
Ante esta situación, salen los Zapadores de San Luis Potosí al mando del general Francisco Lamadrid, librándose un terrible combate a la bayoneta. Una casa situada en la falda del cerro es el objetivo. Los franceses la toman y se guarecen en ella, siendo desalojados por los Zapadores; la tornan a recobrar y de nuevo son expulsados de ella por las valientes tropas de Lamadrid. El Cabo Palomino se mezcló entre los zuavos y se batió cuerpo a cuerpo con los arrogantes soldados franceses, posesionándose de su estandarte como botín de guerra al caer muerto el portador del mismo.
Una fuerte tormenta cae sobre el campo, reblandeciendo el terreno, difícil de mantener para las tropas francesas, al tiempo que Zaragoza mandaba el parte telegráfico al presidente en la Ciudad de México. Envía al Batallón Reforma de San Luis Potosí en auxilio de los cerros donde los frances se disputaban la victoria con las tropas mexicanas. En el Fuerte de Loretohabía un cañón de a 68 libras que causaba enormes estragos en la filas francesas. Los zuavos hacen un empuje desesperado y se abalanzan sobre la pieza. El artillero, sorprendido por la rapidez de la columna francesa, tiene en sus manos la bala de cañón que no alcanzó a colocar en la boca de fuego. Aparece frente a él un zuavo y tras éste el resto del cuerpo que, una vez apoderados de ese fortín, levantarían la moral francesa y podría perderse la victoria conseguida. El artillero, arrojó la bala al soldado francés, que herido mortalmente por el golpe en la cabeza, rodó al foso del parapeto. Luego de estos acontecimientos el general Conde de Lorencez les ordena retroceder, siendo perseguidos por el Batallón Reforma de San Luis Potosí.
Cuando la segunda columna llega al Fuerte de Guadalupe, protegidas por una formidable línea de tiradores, Porfirio Díaz que acude en auxilio de los Rifleros de San Luis Potosí, que estaban a punto de ser rodeadas por el contrario. Movió en columna al Batallón Guerrero, a las órdenes del Coronel Jiménez, ganándole el terreno a los franceses.
En apoyo del Batallón Guerrero, el general Porfirio Díaz envió al resto de las tropas de Oaxaca, con los Coroneles Espinoza y Loaeza a la cabeza, dando impulso a los mexicanos, que expulsaron al enemigo de las cercanías. El éxito alentó al general Díaz, que destacó al Batallón Morelos con dos piezas de artillería a la izquierda, mientras por la derecha los Rifleros de San Luis Potosí se reponían de la pelea, antecedidos por una formidable carga de los Lanceros de Oaxaca, dirigida por el mismísimo Díaz, trabándose un combate cuerpo a cuerpo muy relido según lo relata el parte oficial del general Díaz, haciendo retroceder en su totalidad a los atacantes.
En aquellos momentos las destrozadas columnas del general Conde de Lorencez huyen en completa dispersión, siendo rechazadas en su último ataque, replegandose a la Hacienda de Los Álamos. Se dice que Lorencez no pudo evitar el llanto de la derrota, con lo que decidió retirarse hacia Amozoc.

Consecuencias

En Palacio Nacional de Ciudad de México, el presidente Benito Juárez y el resto del pueblo pasaban por un trance terrible. No tenían noticias de Puebla y el gobierno había hecho salir precipitadamente al General Florencio Antillón al mando de los Batallones de Guanajuato, quedando como guardianes de la capital sólo dos mil hombres del Regimiento de Coraceros Capitalinos y algunos centenares de milicianos pobremente armados. Si las tropas guanajuatenses se perdían, la Capital caería sin remedio.
A las 5 y 49 minutos de la tarde volvió haber noticias del general Ignacio Zaragoza y de Puebla.
Este es el mensaje enviado:
Puebla, Mayo 5 de 1862. – Recibido en Ciudad de México a las cuatro y quince minutos de la tarde - General Ministro de la Guerra – Sobre el Campo a las dos y media – Dos horas y media nos hemos batido – El enemigo ha arrojado multitud de granadas – Las columnas sobre el cerro de Loreto y Guadalupe han sido rechazadas, seguramente atacó con cuatro mil hombres – Todo su impulso fue sobre el cerro – En este momento se retiran las columnas y nuestras fuerzas avanzan sobre ellas. – I. Zaragoza
Puebla, Mayo 5 de 1862. – Puebla a las cinco y cuarenta y nueve minutos de la tarde – General Ministro de la Guerra – Las Armas del Supremo Gobierno se han cubierto de gloria; el enemigo ha hecho esfuerzos supremos por apoderarse del la plaza, que atacó por el oriente de izquierda y derecha durante tres horas; fue rechazado tres veces en completa dispersión y en estos momentos está formando su batalla fuerte de cuatro mil y pico de hombres, frente al cerro de Guadalupe, fuera de tiro. No lo bato como desearía, porque el Gobierno sabe que para ello no tengo fuerza bastante. Calculo la pérdida del enemigo, que llegó hasta los fosos de Guadalupe en su ataque, en 600 y 700 entre muertos y heridos; 400 habremos tenido nosotros.
Sírvase dar cuenta de este parte al Ciudadano Presidente de la República.
Libertad y Reforma. Cuartel General en el Campo de Batalla
General Ignacio Zaragoza.
Al finalizar la batalla, los franceses contabilizaban 476 muertos y 345 heridos. El Ejército de Oriente perdió 83 hombres, cerca de 250 heridos y 12 desaparecidos. El día 6, ya con los refuerzos de Guanajuato en los fortines, el general Zaragoza esperaba un nuevo ataque de Lorencez, pero éste, el 8, formó sus trenes y se retiró hasta San Agustín del Palmar, siendo "saludado" por la artillería republicana y la Banda de Guerra de los Carabineros, quienes tocaron "Escape".
El 5 de septiembre del mismo año, el general Ignacio Zaragoza contrajo fiebre tifoidea, falleciendo el 8 de septiembre de 1862. Dejando vacío el liderazgo de las fuerzas armadas de México, hasta que el general Jesús González Ortega asumió el mando del glorioso Ejército de Oriente.

Condecoraciones.


El 29 de noviembre de 1862 sale de la
 Ciudad de México el presidente Benito Juárez, acompañado del Ministro de Guerra y Marina, general Miguel Blanco Múzquiz y del Ministro de Relaciones Exteriores y Gobernación, Lic. Juan Antonio de la Fuente, con dirección a la Ciudad de Puebla, llegando el día 30 por la noche.El 30 de mayo se entregaron a los miembros del Ejército de Oriente los Diplomas de Concurrencia a las mismas batallas, según lo estipulado en el artículo 4º del mencionado decreto.
Al día siguiente asistió a un banquete organizado en su honor por el general Jesús González Ortega entonces General en Jefe del Cuerpo de Ejército de Oriente y Gobernador y Comandante Militar del Estado de Puebla. Los dos días subsecuentes el presidente Juárez sostuvo conversaciones con el general Ortega.
Finalmente el 4 de diciembre de 1862 en medio de una gran ceremonia en el Fuerte de Guadalupe, el presidente Benito Juárez acompañado de los miembros ya citados de su gabinete así como del general Jesús González Ortega, hizo entrega formal de las medallas a los vencedores de las batallas del 28 de abril y 5 de Mayo de ese año, partiendo al día siguiente a la Ciudad de México.
Así mismo el 2 de marzo de 1863 se lleva a cabo una segunda ceremonia en el Fuerte de Guadalupe, donde de nueva cuenta el presidenteBenito Juárez acompañado de sus Ministros de Guerra y Gobernación entregan las medallas a los faltantes por condecorar del Ejército de Oriente.
Aunque la guerra no terminó ahí, sino hasta 5 años después (1867), la Batalla de Puebla se volvió desde entonces para los mexicanos un símbolo de resistencia en contra de la invasión de tropas extranjeras.